Podemos encontrar en nuestro jardín plantas que nos ayudan cuando nuestra vista se enrojece, se seca y se inflama, en personas alérgicas, el lagrimeo, picazón y enrojecimiento constantes de los ojos es muy molesto.

Es la Siete venas una de las plantas más usadas en la región. Crece silvestre, adaptándose a diversos climas y tipos  de suelos. Originaria de Eurasia, su nombre botánico es Plantago Lanceolata. Popularmente la llamamos Llantén, Llantén Menor, aunque en realidad el Llantén es otra especie que lleva por nombre botánico es de Plantagomajor. Es una hierba perenne, pero en nuestra región sus hojas se pierden en invierno para rebrotar en primavera.

Siete Venas

Estas son de color verde, forman rosetas basales, no tienen tallo y tienen forma alargada lanceolada (esta es una diferencia con el Llantén Mayor). Las flores se disponen en espigas en el extremo de un tallo, sin hojas, y sus semillas están dentro de pequeñas capsulas. Usaremos en lo posible sus hojas frescas en infusión. Luego de dejar reposar y enfriar, haremos compresas varias veces al día.

Core – Core

Crece silvestre en la Patagonia el Core-Core, en zona de bosques, tanto a la sombre como en lugares soleados. Es una hierba restrera de hojas redondeadas, con entradas marcadas y bordes festoneados. Sus flores son rosadas, de 5 pétalos. Su fruto parece un alfiler o el pico de una grulla, como lo imagino Linneo, quien alrededor de 1750 le puso el nombre botánico Geranium, que deriva del griego Geranion que significa grulla, haciendo referencia a la apariencia del fruto, que recuerda el pico de esta ave. Core-Core es una palabra del vocablo Mapuche que hace alusión al “jugo” de la planta. Podemos encontrar en esta zona el Geranium Core – Core y también al Geranium Magellannicum, son similares en características y propiedades. Con sus hojas, frescas o secas, se lavan ojos irritados. Por esta propiedad también se conoce al Core-Core con el nombre de “colirio”. Antiguamente se usaba el jugo del Core- Core mezclado con leche materna para limpiar “las nubes de la vista”, que se suponía eran opacidades y ulceraciones de la córnea.

Las flores de caléndulas traen alivio a las inflamaciones oculares. Su nombre científico es Caléndula Officinalis. Su denominación botánica proviene del latín Kalendole, nominación del primer día del mes en el calendario romano, ya que estas plantas florecen casi todos los días, la mayoría de los meses del año. Se la llama también China, Chinita o Maravilla. Es una planta herbácea, anual, originaria de la región mediterránea, que se ha distribuido por todo el mundo. Se adapta a diferentes climas y suelos. Crece rápidamente por semillas. Usamos las flores, las cuales pueden utilizarse frescas o secas. Para secarlas y guardarlas para el resto del año, se recolectan cuando están completamente abiertas, no deben tener gotas de rocío y tampoco se deben recoger en días de lluvia. Para secarlas se disponen separadas unas de otras, en cajas de cartón a las que se le realizaran orificios en todas sus caras para circule el aire. Luego hay que guardarlas en lugar seco, aireado y oscuro. El tiempo del secado depende de la humedad del ambiente, es conveniente que conserven el color lo más parecido al que presentan en estado fresco, ya que de este modo conservan sus propiedades por un año. Para aliviar la inflamación conjuntival se prepara una infusión con sus pétalos, vertiendo aguar hirviendo sobre los mismos. Se tapa, se deja reposar y enfriar, se cuela y se aplica un algodón o gasa embebido en el té, dejando la compresa unos 5 minutos. Luego se repite el procedimiento pero debe desecharse el algodón o gasa y colocarse uno nuevo por igual tiempo.


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